Este es un libro de viaje. La obra pretende describir el atribulado e intenso viaje intelectual que el autor realizó por los confines de distintas disciplinas a lo largo de más de veinte años partiendo de su formación básica como ingeniero superior en telecomunicaciones. Esa rama de la ingeniería es sin duda alguna la más abstracta y matemática. Sus estudiantes eran ocasionalmente considerados “los filósofos de la ingeniería” —filosofías no deseables en todos los casos, cabría añadir. El destino del viaje, desconocido al principio, se ha ido configurando haciendo camino al andar si bien, una vez realizado el diagnóstico —y comunicado sin falsos comedimientos—, el objetivo ha sido siempre la búsqueda de conocimientos y marcos de interpretación propositivos que permitan transitar de la forma más constructiva posible el cúmulo de avalanchas que se nos vienen encima y que amenazan con llevarse por delante todala vida en la Tierra. Hoy, decir que esto puede ocurrir a medio plazo, inluso a corto, ha dejado de ser una exageración (caps. 14 y 15). La afición innata del autor por la edición de revistas y por las letras en general allanó el camino.

El objetivo del texto es que usted, lector o lectora, caso de estar interesado en el tipo de conocimiento que aquí se dibuja y estar dispuesto a encajar emociones fuertes a cambio de vivir en la realidad, pueda realizar el viaje en un tiempo mucho menor. Pero, por favor, no se demore, pues podría muy bien perder la oportunidad. Queda poco tiempo, si es que queda alguno todavía. Vivimos en tiempo de descuento. Nuestra condición es póstuma.

Estructura

La obra está dividida en cuatro volúmenes de un promedio de 7 capítulos por volumen y alrededor de 500 páginas cada uno. Los volúmenes llevan por título: I. Colapsología: nociones básicas; II. El colapso anunciado; III. Cómo hemos llegado hasta aquí; y IV: Sendas regenerativas. El primer criterio de esta obra es la verdad. A diferencia de los medios convencionales y la mayoría de autores, la verdad no se presenta edulcorada o atenuada: antes bien, se pretende que el lector comprenda bien sus consecuencias, también íntimamente. La verdad se muestra crudamente cuando la ocasión lo requiere.

Por algún motivo que ignoro en relación con una obra de esta extensión, un par de revisores han reconocido a este autor una buena capacidad de síntesis. Descartada la ironía por parte de esos sabios el hecho, de ser cierto, apoyaría el argumento en favor de la pronta realización y ejecución de un plan de lectura a su medida particular. El libro debe abordarse integralmente, teniendo bien en cuenta que, si bien muchos capítulos o epígrafes pueden ser en cierta medida autocontenidos, la obra en su conjunto está recorrida por un guion que debe ser reconocido por el lector. Así pues, este libro debería leerse como un guion solo reconocible en una lectura secuencial. Considerado como una colección de ensayos, muchos conceptos clarificados en epígrafes o capítulos anteriores quedan en el aire, generando sudas razonables y dificultando su comprensión cabal. En la introducción se describe el guion general de la obra y los conceptos transversales que recorren los distintos capítulos.

Este libro tiene además dos lecturas principales. Una es divulgativa, en la que se puede prescindir de las referencias y leerse como un ensayo estándar. Para mejor digestión se emplea a menudo una expresión fluida similar a las entradas de un blog: hablándole al lector. La segunda lectura está más relacionada con lo académico y formal, ahí donde el interesado puede aprovechar el texto y las referencias como palanca hacia una mayor profundización en cada uno de los temas.

Referencias

La gran cantidad de referencias presentadas tiene el objetivo de mostrar la bibliografía que he considerado más interesante a efectos didácticos, siquiera para conocer su existencia. A menudo el propio título es ya indicativo de un refuerzo del argumento o un complemento del mismo. Me he asegurado de que el contenido del documento respondiera efectivamente al título, sabedor de que el negacionismo emplea a menudo este truco para confundir.

Cada referencia contiene una cita especialmente seleccionada y, eventualmente, abreviada. Esas citas tienen distintos usos. Sirven tanto de justificación a una afirmación (aparentemente) atrevida; de reconocimiento al autor que me ha sugerido una idea o de quien he extraído citas textuales; de referencia al original en las citas traducidas; o, en no pocas ocasiones, de complemento a las afirmaciones del cuerpo del texto. La lectura de esos párrafos una vez completada la lectura de cada capítulo aporta valor complementario, una suerte de redondeo, de fijación de ideas. Sin embargo, no resulta estrictamente necesaria para la comprensión cabal de ningún capítulo ni para proseguir con los siguientes.

Esta singularidad en cuanto a las referencias con cita, cuya publicación en papel ocuparía tanto como los propios volúmenes, ha obligado a trasladar este apartado a Internet: se pueden encontrar en http://www.derrumbeyregeneracion.com/referencias. Así pues, durante la lectura del libro conviene —aunque no sea estrictamente necesario— tener a mano un dispositivo digital por si se desea consultar alguna referencia concreta con su cita correspondiente.

A pesar de la profusión de referencias puede sorprender que advierta que no son exhaustivas. Cada disciplina genera una gran cantidad de información que es imposible relacionar en su totalidad, y tampoco tiene sentido hacerlo. En todo caso quien lea esta obra apreciará un esfuerzo de selección de las más representativas, tanto de los documentos que están a favor de las tesis defendidas como también no pocos de los que defienden las tesis contrarias. De este modo podrá valorar por usted mismo si mis conclusiones son correctas, o hasta qué punto. No encontrará falsos equilibrios entre posiciones contrapuestas: se evalúa la legitimidad de cada una, y se toma partido en consecuencia.

Una última observación respecto a las referencias. Una tendencia frecuente, a menudo inadvertida, consiste en sucumbir a las falacias denominadas sesgo de confirmación y falacia de evidencia incompleta (cherry picking en inglés). O sea, respectivamente, otorgar mayor credibilidad a los trabajos y conclusiones que refuerzan la tesis con la que el autor se identifica, y referenciar papers que soslayan el contexto en el que se establecen determinadas conclusiones, contorno de análisis que, si fuera tomado en consideración, bien podría conducir a conclusiones contrarias a las manifestadas. He sido especialmente cuidadoso con estos peligros, aunque por prudencia intelectual me abstengo de garantizar que, por error, no haya ocurrido en alguna ocasión. Lo que sí puedo asegurar es que el cuidado ha sido especialmente reforzado al tratar los aspectos más críticos y controvertidos, que han sido analizados en profundidad y contrastados suficientemente. En caso de duda, se deja constancia de la misma.

Muchas de las bien documentadas afirmaciones que se describen en este libro hubieran sido consideradas exageraciones o teorías conspirativas solo cinco años atrás. Dado que afirmaciones extraordinarias requieren evidencia extraordinaria, he tenido especial cuidado en estos aspectos. En ciertos momentos repito citas, papers y libros solo para llevar a la convicción del argumento por diversas vías, no fuera a ser que alguno estuviera sujeto con pocos alfileres.

Si este viaje intelectual comenzó en 2003 al descubrir (accidentalmente) el problema climático para tomar todo el impulso en 2006-2007, la elaboración de este libro comenzó en diciembre de 2021, y su aparición prevista es noviembre de 2026. Dado que las referencias a la actualidad no son pocas, cuando usted lo lea algunos aspectos podrían estar levemente desfasados en cuanto a referencias o circunstancias físicas (temperaturas, barriles de petróleo, etc.) o geopolíticas (países en guerra, nuevas conquistas imperiales, etc.), pero en nada afectan al conjunto ni en ningún caso a las tesis que se defienden, que están por encima de los detalles o de los hechos cotidianos.